Mostrando entradas con la etiqueta Italo Calvino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Italo Calvino. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de diciembre de 2010

Telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros según indiquen relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar entre medio, los habitantes se van: se desmontan las casas; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.

Desde la ladera de un monte, acampados con sus trastos, los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.

Vuelven a edificar Ersilia en otra parte. Tejen con los hilos una figura similar que quisieran más complicada y al mismo tiempo más regular que la otra. Después la abandonan y se trasladan aún más lejos con sus casas.

Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los huesos de los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.


"Ersilia 2.0" de Italo Calvino, En Las ciudades Invisibles, publicado ayer en el Suplemento Radar del diario Página/12

viernes, 3 de diciembre de 2010

Un encuentro


“Para esa mujer, [...] leer quiere decir despojarse de toda intención y de todo prejuicio,
para estar dispuesta a captar una voz que se deja oir cuando menos se la espera,
una voz que viene no se sabe de dónde,
de alguna parte al margen del libro,
 al margen del autor,
al margen de las convenciones de la escritura:
de lo no dicho,
de lo que el mundo aún no ha dicho de sí y no tiene aún las palabras para decir".



Fragmento de "Si una noche de invierno un viajante" de Italo Calvino.

*En la imagen "Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí