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viernes, 30 de octubre de 2015

Deshabitados

Madre: quiero olvidar
esta creencia sin descanso. Nadie
ha visto un corazón habitado:
¿por qué este pensamiento irreparable,
esta creencia sin descanso?
Estar desesperado,
estar químicamente desesperado,
no es un destino ni una verdad.
Es horrible y sencillo
y más que la muerte. Madre:
dame tus manos, lava
mi corazón, haz algo.

Antonio Gamoneda, poeta español, 1931

viernes, 6 de marzo de 2015

Encuentro

Un día el mundo se quedó en silencio;
los árboles, arriba eran hondos y majestuosos,
y nosotros sentíamos bajo nuestra piel
el movimiento de la tierra.


Tus manos fueron suaves en las mías
y sentí al tiempo la gravedad y la luz
y que vivías en mi corazón.


Todo era verdad bajo los árboles,
todo era verdad. Yo comprendía
todas las cosas como se comprende
un fruto en la boca, una luz en las ojos.

"Existían tus manos" poema de Antonio Gamoneda

Con "m" de esperanza

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa 
del que no está con nosotros. 
Te miro el borde blanco de los párpados 
y no puedo pensar.

Mamá: quiero olvidar todas las cosas 
en el fondo de una respiración que canta. 
Pasa tus manos grandes por mi nuca 
todos los días para que no vuelva 
la soledad.

Yo sé que en cada rostro se ve el mundo. 
No busques más en las paredes, madre. 
Mira despacio el rostro que tú amas: 
mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos.
Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido
como tú sentías mis manos antes de nacer.

Mamá: no vuelvas más a ocultarme la tierra. 
Esta es mi condición.
Y mi esperanza.


"Hablo con mi madre" poema de Antonio Gamoneda (España, 1931)

martes, 19 de julio de 2011

Cuando me extiendo junto al mar,...


...
existe el agua y su palpitación
y un cielo azul cuya profundidad
es demasiado grande para mí.

Sentir el mar, su lentitud viviente,
es la magnificencia y el olvido,
pero sentir la vida de los camaradas
en ser el camarada de uno mismo.

El cielo inmóvil tiene su razón, lo sé,
pero la razón que hay en nosotros
existirá aún cuando este cielo
haya sido borrado por el viento y el frío.

"Verano 1966" de Antonio Gamoneda

domingo, 5 de diciembre de 2010

Mientras me transitas

Hay días en que transitamos.
Hay otros días en que nos transitan.
Mientras, diciembre.
Comienzan los rituales.
Las ausencias renacen.
Las presencias celebran.
Los días se revisten refulgentes.
Me acuno en la poesía
mientras me transitas.
                                          
                                  (5- 12 - 2010)


Amor


Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.
Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.
Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón
 
Estar en ti
 
Yo no entro en ti para que tú te pierdas
bajo la fuerza de mi amor;
yo no entro en ti para perderme
en tu existencia ni en la mía;
yo te amo y actúo en tu corazón
para vivir con tu naturaleza,
para que tú te extiendas en mi vida.
Ni tú ni yo. Ni tú ni yo.
Ni tus cabellos esparcidos aunque los amo tanto.
Sólo esta oscura compañía. Ahora
siento la libertad. Esparce
tus cabellos. Esparce tus cabellos.

 
Un ángel gótico


Inmóvil, claramente
inhumano en la
pura catedral
vive un ángel.

Un ángel no tiene ojos.
Un ángel no tiene sangre.
Él no vive en la vida, él no vive
en la muerte, él está
vivo en la belleza.


DE EXENTOS I


Yo me callo, yo espero

hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sea como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos.


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