Convento "San Bernardo", perteneciente a la Orden 'Carmelitas Descalzas'
Callecitas de Salta Capital
Catedral
Salinas Grandes
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Miro las fotos y me emociona la naturaleza en esos lugares... los colores del cielo, de los cerros, sus formas apareciendo aquí y allá, naranjos en las calles, la blancura enceguecedora de las salinas... También es bella la arquitectura que acompaña el paisaje, en especial ese balcón de madera, típico balcón colonial de madera. ¡Qué ganas de viajar por allí!
Las personas recuperan su belleza "nativa". Y son tan bellos.
La arquitectura, las calles, la naturaleza hablan de un mundo que creí perdido, que creí sólo seguir encontrando en los libros, en los documentales, en las historias de otros, pero no, están, como fortalezas, como fuertes de guerra, sujetos a sus tierras, a sus creencias, a sus trabajos honestos y dignos, a la única idea de consumo que entienden y practican: la contemplación.
Donde sea que esté "Dios", allí está. No hay dudas.
2 comentarios:
Miro las fotos y me emociona la naturaleza en esos lugares... los colores del cielo, de los cerros, sus formas apareciendo aquí y allá, naranjos en las calles, la blancura enceguecedora de las salinas... También es bella la arquitectura que acompaña el paisaje, en especial ese balcón de madera, típico balcón colonial de madera. ¡Qué ganas de viajar por allí!
Te mando un abrazo,
Cris, con mucho sol!
Es cierto, Cris.
Los colores se renuevan, recuperan su esencia.
Las personas recuperan su belleza "nativa". Y son tan bellos.
La arquitectura, las calles, la naturaleza hablan de un mundo que creí perdido, que creí sólo seguir encontrando en los libros, en los documentales, en las historias de otros, pero no, están, como fortalezas, como fuertes de guerra, sujetos a sus tierras, a sus creencias, a sus trabajos honestos y dignos, a la única idea de consumo que entienden y practican: la contemplación.
Donde sea que esté "Dios", allí está. No hay dudas.
Otro abrazo para vos.
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