viernes, 14 de mayo de 2010

La ola del beso


Si te revuelca la ola
procura que sea joven,
esbelta, ardiente,

te dejará molido el cuerpo
y el corazón más grande;

cuídate de las olas
retóricas y viejas,
de las olas con prisa,

y la peor de todas,
de la ola asesina,

la ola que regresa.

            Poema de Fabio Morábito

*En la imagen "El Beso" de Gustav Klimt

                                 

lunes, 10 de mayo de 2010

Grecia

“Pueblos de Europa: ¡álcense!”:
una pancarta colocada el 4 de mayo
por el Partido Comunista griego (KKE)
en una de las paredes de la Acrópolis, frente al Partenón.

Cornelius Castoriadis tiene algo para decir al respecto

martes, 4 de mayo de 2010

Piglia en la Feria del Libro



"Todas las revoluciones
 las hicieron los hijos de los libros.

Las hicieron lectores que intervinieron activamente
en ciertas prácticas políticas".

 
Ricardo Piglia *
* Es autor de  "Respiración Artificial",  "Crítica y Ficción", "El último lector".

De qué hablamos cuando hablamos de opresión

Una vez rebelde, siempre rebelde. No se puede evitar. No se puede negar. Y es mejor ser un rebelde para demostrarles que no rinde intentar domarte. Las fábricas y los convenios laborales y las compañías de seguros nos mantienen vivos y coleando –o eso dicen– pero son trampas que te tragan como arenas movedizas si no sos cuidadoso. Las fábricas te hacen transpirar hasta morir, las negociaciones laborales te hacen hablar hasta morir, y la oficina de impuestos te ordeña el sueldo y te roba hasta morir. Y si te queda algo de vida en el cuerpo después de todo esto, el ejército te recluta y recibís un balazo y morís. Es dura la vida si no cedés, si no evitás que el gobierno te hunda la cara en el barro, aunque no hay mucho que puedas hacer si no empezás a juntar dinamita para volarlo por los aires. Te gritan: “Votá por mí, y esto y aquello”, pero al final es lo mismo por quién votás porque termina en un gobierno que te llena de sellos hasta que no te podés ver la mano, y lo que es peor, te convence de que les permitas seguir haciéndolo. Te agarran por las bolas, por la espalda y por la cabeza, hasta que están seguros de que vas a responder a su silbido.

Pero escuchame: esos son mis mejores amigos, porque me hacen pensar, y ése es su gran error, porque sé que no soy el único. Un día van a ladrar y no vamos a correr al corral como ovejas. Un día van a sacudir sus linternas y van a aplaudir y van a decir: “Vamos, muchachos. Formen fila y retiren su dinero. No vamos a dejar que mueran de hambre”. Pero a lo mejor algunos de nosotros preferiremos morir de hambre, y entonces va a ser cuando empiecen los problemas.

... Y espero no estar acá para verlo, pero sé que voy a estar. Soy un cabrón tratando de cagar al mundo, y no se sorprendan, porque eso es lo que el mundo está tratando de hacerme.

Por Alan Silliote. Ir al enlace

lunes, 3 de mayo de 2010

Crítica de la Argentina, dixit


Los trabajadores del diario CRITICA DE LA ARGENTINA enfrentamos el atropello de una empresa que pretende descargar su crisis en nuestras espaldas. En los últimos seis meses, primero por la recomposición salarial y después por el elemental derecho a cobrar nuestro salario, realizamos distintas medidas de fuerza y movilizaciones. Durante todo ese tiempo, percibimos el sueldo en cuotas y con una ostensible demora respecto del plazo legal.




El accionista mayoritario del diario es el español Antonio Mata, ex vaciador de Aerolíneas Argentinas, y su socio minoritario es Marcelo Figueiras, dueño de los laboratorios Richmond. Se habían comprometido a regularizar los pagos en abril, pero no lo hicieron. Habiendo comenzado mayo, la empresa aún no saldó los sueldos de marzo. Ante el riesgo de que el diario deje de publicarse y frente a las maniobras de vaciamiento que iniciaron ambos accionista, decidimos volver al paro y salir a difundir el conflicto, pidiendo la solidaridad de todas y todos para que 180 familias no queden en la calle.



Recibimos apoyo en comisioninterna.criticadigital@gmail.com

martes, 27 de abril de 2010

Lo que él sabe

Por Gus Van Sant


Cocinar para uno mismo es un poco extraño.



Mi padre era un viajante de comercio. Siempre se iba por cuatro o cinco días. Me acuerdo de cuando tenía cuatro o cinco años, apostado contra la ventana como un perrito, mirando la calle vacía, esperando su regreso.


Hacer que el matrimonio gay sea legal significa en parte no tener a una persona no gay dándote órdenes, diciéndote qué es lo que podés tener y qué no.


Creo en algo, un no sé qué-metafísico-científico, como una ecuación o algo así. Pero no sé si creo en un dios consciente que se parezca a un ser humano. Ese tipo de dios es lo que la gente proyecta. No tiene nada que ver con el universo real.


Harvey Milk creía que si toda las personas gay salieran del closet, el mundo se daría cuenta de que conocen o están relacionados con alguna persona gay o lesbiana. Es más difícil odiar a alguien a quien ya conocés o amás.


Mi padre me enseñó muchas cosas. No puede recordar qué exactamente –la devoción ha nublado un poco los detalles–.


Hay un punto en el que tenés que separarte de tu padre; ahí es cuando te convertís en un hombre independiente. Más tarde podés regresar otra vez.


Creo que cuando tenés 16 y 17 años, estás estableciendo las conexiones con el mundo más importantes que probablemente vayas a hacer en tu vida. Si le preguntás a una persona de 70 años cuál es su canción favorita, será una canción que escuchó cuando tenía 16.


Actores: tienen que aprenderse sus parlamentos y llegar a horario.


Toco la guitarra de manera terapéutica; es como tejer. No estoy aprendiendo ni creando nada. No hay canciones. Sólo hay cuerdas y cosas extrañas. Es un poco como murmurar.


En algún punto del camino, un artista tiene que resolver cómo no pensar únicamente en sí mismo.

Estas son las pocas respuestas que Gus Van Sant dio a la sección “Lo que sé” de la revista Esquire. Hace pocos días se distribuyó en dvd por primera vez en Argentina Mala noche, su primera película, sobre la que puede leerse una nota en la página 15 de este número.



Entre otras peliculas, dirigió: Leche (2008), Paranoid Park (2007), Last Days (2005), Elefante (Elefante) (2003) y Descubriendo  a Forrester (Finding Forrester) (2000).

lunes, 19 de abril de 2010

La memoria es la vida

Dijo el diario de ayer:

"Fueron experiencias terribles, y las más terribles ocurrieron en los campos de Polonia. Pero todos, Buchenwald también, por descontado, son símbolo de la opresión que se sigue haciendo en el mundo y no sólo por razones de raza, como ocurría aquí mayormente. Y Buchenwald, no lo olvidemos, no fue sólo campo nazi: luego fue campo estaliniano, aquí hizo sus represiones el régimen de Stalin, y fue campo de concentración de la República Democrática Alemana. De modo que esta es una metáfora muy completa del horror que desata el Mal. Pero lo que aquí se aplica se ha aplicado y se aplica en muchas partes del mundo. Los argentinos pueden encontrar su Buchenwald, los españoles lo tenemos en la memoria, los chilenos lo tienen también cercano. Estos días en Buchenwald me encontré con una chica chilena que estudia el pasado terrible que representa este campo. Y le pregunté qué hacía aquí. Me dijo: 'Aquí puedo comprender también lo que nos pasó en Chile'."




Dice el diario de hoy:

"Hoy, después de los tantos ¿porqués? que me he atrevido a formular puedo comprender. Cada vez que veía a este hombre, ese que me hizo llorar, revivía a mi padre y lo volvía a perder. Me veía a mí mismo. Veía al sobreviviente. Cada vez que veía a este hombre, lloraba a mis difuntos. Cada una de las lágrimas que derramé les dio mortaja y los veló. Y hoy, con mis recuerdos, levanto sus lápidas. Los duelo."


El primero, español, escritor, intelectual, político. Detenido, torturado y deportado al Campo de concentración de Buchenwald, en 1943, experiencia que marcará su obra literaria y política. Tras su liberación, es recibido como un héroe en París, donde fija su residencia. Algunas de sus obras: "La escritura o la vida", "Veinte años y un día ", "Pensar en Europa".

El segundo,  sobrevivió a los Ghettos de Lodz, Auschwitz y Dachau. Desde hace varios años se dedica a difundir el tema de la Shoá en escuelas públicas, judías y católicas. Ha participado en congresos y cursos sobre temas vinculados a la Segunda Guerra Mundial, la Shoá y la discriminación. Es co-autor del libro “Tiempo de Recordar”, presentado en la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados en Argentina.



*La imagen corresponde a la película "Lo mejor de nosotros" de Jan Hrebejk.