viernes, 19 de diciembre de 2014

Horacio Quiroga

 “Busco lo que casi nunca se encuentra. 
Soy capaz de romper un corazón por ver lo que tiene adentro, 
a trueque de matarme yo mismo sobre los restos de ese corazón”

El hombre que nos enseñó a tener frío, por Juan Forn, diario Página/12


martes, 2 de diciembre de 2014

Magris, dixit

"Toda escritura, así fueran unas cuantas líneas, es un tejido de planos diferentes, sostenido por una tensión entre la totalidad y el fragmento, lo dicho y lo no dicho”, aseguró Magris, autor de El Danubio, que nació como reflexión sobre lo que se ha dado en llamar “la otra Europa” luego de un viaje inicial a Eslovaquia. “Mucho de lo que he escrito ha surgido del deseo de quitar ese adjetivo ‘otra’, de lograr que se comprenda que esa Europa es igualmente digna”, admitió el escritor que nació en Trieste en 1939. “La escritura es a la vez un agente de aduana y un contrabandista; establece fronteras y las transgrede. Lo que da orden al mundo es la sintaxis”, planteó. La presentación del escritor italiano –tan ovacionado que puso a media sala de pie– fue una gran lección de literatura. “El escritor decimonónico, cuando inventaba historias, podía apegarse a la misma visión de la Historia que él expresaba en sus escritos históricos y políticos. Y podía incluso usar un estilo narrativo análogo. La escritura de Victor Hugo en Los miserables no es demasiado distinta de la de sus polémicas contra Napoleón III. Kafka o Rulfo, en cambio, no hubieran podido escribir una declaración política o un mensaje de solidaridad a las víctimas de la explotación con el mismo lenguaje de La metamorfosis o de Pedro Páramo”, comparó Magris. “Las obras maestras del siglo XIX, escribió el célebre escritor italiano Raffaele La Capria, son obras maestras imperfectas. Con estas palabras no pretendía negar la grandeza de Kafka, Svevo, Joyce o los grandes autores latinoamericanos, sino que quería subrayar cómo estos autores habían asumido, en las estructuras mismas de su narrativa, el desorden del mundo, la dificultad o la imposibilidad de entenderlo y de expresarlo conforme con un orden en el que sucumben cosas y palabras.”
¿Por qué se escribe? El escritor enumeró un puñado de razones. Una quizá sea su principal divisa. “Escribir es también un intento de construir un Arca de Noé para salvar todo lo que amamos, para salvar cada vida”, subrayó Magris. “No sé qué color tenga este grácil y maltrecho barquito de papel que podemos construir con nuestras palabras; sabemos que está destinado a hundirse, pero no por eso dejamos de escribir. Y si se hunde, su escritura no será de color negro, que es ausencia de color, sino blanco, o sea la unión de todos los colores.”

domingo, 30 de noviembre de 2014

Sueñera


Tanto he soñado contigo que pierdes tu realidad.
¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo
y besar sobre esa boca
el nacimiento de la voz que quiero?
Tanto he soñado contigo,
que mis brazos habituados a cruzarse
sobre mi pecho, abrazan tu sombra,
y tal vez ya no sepan adaptarse
al contorno de tu cuerpo.
Tanto he soñado contigo,
que seguramente ya no podré despertar.
Duermo de pie,
con mi pobre cuerpo ofrecido
a todas las apariencias
de la vida y del amor, y tú, eres la única
que cuenta ahora para mí.
Más difícil me resultará tocar tu frente
y tus labios, que los primeros labios
y la primera frente que encuentre.
Y frente a la existencia real
de aquello que me obsesiona
desde hace días y años
seguramente me transformaré en sombra.
Tanto he soñado contigo,
tanto he hablado y caminado, que me tendí al lado
de tu sombra y de tu fantasma,
y por lo tanto,
ya no me queda sino ser fantasma
entre los fantasmas y cien veces más sombra
que la sombra que siempre pasea alegremente
por el cuadrante solar de tu vida.

A la misteriosa, poema de Robert Desnos

lunes, 17 de noviembre de 2014

Exorcismo




Tenés
la soga al cuello.
Mirame
si querés salvarte.
Todo
lo que soy
es un hilo
que se corta.


Silvia Rodriguez Ares

Marea de mi corazón




Marea de mi corazón
déjame ir 
en las ligustrinas 
como un insecto o como la 
misma ligustrina en el rumor 
en el rasante 
vuelo de las 
golondrinas alrededor 
de los aleros en la música 
minimal donde se hunde 
mi vecino mientras tapiza 
con golpecitos los respaldos 
de las sillas en el sol 
rasgado por la brisa 
no ser lo otro 
lo que mira. Desligarme 
del ser hacia aquel 
estar mayestático de 
la dicha. Alfombra 
de orquídeas diminutas 
sobre el pasto florecen 
antes que la máquina 
cortadora de césped 
las arrase ¿aprendieron? 
Corolas violáceas 
enjoyadas que emergen 
en cinco días de sus tallos 
aprendieron la brevedad? 
de la vida sin ser 
lo otro que del origen 
nos aparta.

Diana Bellessi
En "Tener lo que se tiene"

Vidrio Molido



Si te hiere un amor agudizá la herida
con vinagre, sal, vidrio molido, algo
que aumente la importancia de tu dolor.
Las penas mediocres no hacen huella en la historia
como decir un callo te molesta,
un piojo te habita o cosas menores propias
de la mezquindad.
Habría que gemir como sirena,
rasgarse las vestiduras,
echarse ceniza en la cabeza o mejor aún
no digo qué, pero mucho más sufrimiento.
Nada de olvido. Y que la herida se pudra.
Porque cuando los grandes amores se frustran
requieren lluvias de lágrimas,
carradas de tropezones en la misma piedra,
insomnios hasta que te anide la locura.
No se avergüencen de decirlo a moco tendido,
asuman el concepto ético del dolor.

JORGE LEÓNIDAS ESCUDERO


viernes, 19 de septiembre de 2014

viernes, 12 de septiembre de 2014

Poesía

el día que más te extrañé estaba cocinando 
el tiempo había cambiado cayó viento
y empezó a llover
cortó la luz
primero abrí una ventana para sentir
el olor a lluvia
pelaba una papa y el corazón me pelaba el rostro
pelaba otra papa y el corazón me seguía pelando el rostro
así que dejé todo como estaba
me saqué la ropa y fui a la lluvia
jugué como se juega cuando se quiere llorar
salté el tiempo suficiente para que el corazón
bajara
del cuello
no hizo falta que llore
la lluvia me había desahogado
la lluvia siempre me ha desahogado
volví y mi piel olía a mal tiempo
me sequé apenas
seguí cocinando
en absoluta coherencia
pelaba el corazón en las papas que quedaban
y el rostro ocupaba el lugar del corazón


Franco Rivero
http://udnoviajaasegurado.blogspot.com.ar/

Ojos bien Abiertos


domingo, 17 de agosto de 2014

Fa che gli sia dolce anche la pioggia nelle scarpe



Santa Lucia, per tutti quelli che hanno gli occhi 
e un cuore che non basta agli occhi 
e per la tranquillità di chi va per mare 
e per ogni lacrima sul tuo vestito, 
per chi non ha capito. 


Santa Lucia per chi beve di notte 
e di notte muore e di notte legge 
e cade sul suo ultimo metro, 
per gli amici che vanno e ritornano indietro 
e hanno perduto l'anima e le ali. 

Per chi vive all'incrocio dei venti 
ed è bruciato vivo, 
per le persone facili che non hanno dubbi mai, 
per la nostra corona di stelle e di spine, 
per la nostra paura del buio e della fantasia. 

Santa Lucia, il violino dei poveri è una barca sfondata 
e un ragazzino al secondo piano che canta, 
ride e stona perchè vada lontano, 
fa che gli sia dolce anche la pioggia nelle scarpe,
anche la solitudine.

Santa Lucia
Francesco De Gregori